Los colores y su influencia en nuestra vida

Cuando un allegado esté deprimido o con alguna enfermedad terminal, el color rojo lo apoyará para conectarse con la tierra y las ganas de vivir, mediante una cobija, un cuadro o unos cojines. Pero nunca una pared grande de habitación, porque no permitirá el descanso.

El color naranja se debe usar en situaciones donde no podemos encontrar armonía familiar. Este tono le dará calidez y más amor a nuestro hogar. Una vela color naranja puede funcionar, un cuadro que tenga imágenes en familia con estos colores, la ropa, o una de las paredes de la casa.

Por otro lado, el amarillo nos ayudará a equilibrar emociones y permanecer más positivos. Si nos gusta el amarillo fuerte, podemos usarlo en las paredes, de lo contrario, en los accesos y corredores de la casa.

Si de autoestima se trata, el color lavanda nos ayudará a mejorar la vitalidad, la extroversión, la armonía y la calma. La tonalidad se puede utilizar en grandes paredes, cobertores y cualquier accesorio que queramos.

La frecuencia de onda del color verde nos ayudará a armonizarnos con todas las formas de vida, en la capacidad de amar, las relaciones de la familia y con la mascota. Su tonalidad debe no ser muy oscura o muy clara, para poder usarlo en grandes paredes de la casa.

Atras   17.10.2014.